La historia del Taekwondo suele empezar con un acto fundacional: el 11 de abril de 1955, cuando una comisión liderada por el general Choi Hong Hi adoptó el nombre que hoy conocemos. Pero ese momento es el final de un relato muchísimo más largo. Detrás del término hay al menos quince siglos de prácticas marciales coreanas que la versión escolar suele resumir en dos líneas y un mural. Este texto reconstruye esa prehistoria con calma, separando lo documentado de lo legendario, y muestra por qué el Taekkyeon (택견) fue inscrito como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2011.
Entender la historia del Taekwondo previa a 1955 no es nostalgia. Es la diferencia entre practicar un deporte olímpico sin contexto y reconocer que cada Ap Chagi (앞 차기) carga huellas de Subak, de Taekkyeon y de un linaje militar que cruzó tres reinos, una dinastía unificada y una ocupación colonial.
01Los murales de Goguryeo y la pista más antigua
La evidencia material más citada cuando se habla de artes marciales coreanas antiguas son las pinturas funerarias de Muyong-chong y Gakjeo-chong, tumbas del reino de Goguryeo (고구려) datadas entre los siglos IV y VI. En ellas aparecen figuras en posturas de combate sin armas, con guardias que algunos historiadores marciales han interpretado como prototipos de técnicas posteriores.
Conviene mantener la cautela. Un mural no es un manual. Las posturas pintadas podrían representar danza ritual, lucha ceremonial o combate codificado, y la historiografía seria coreana evita las lecturas literales que abundan en la literatura promocional. Lo que sí está claro es que las élites de Goguryeo entrenaban cuerpo a cuerpo y que el combate sin armas tenía un lugar reconocible en la vida aristocrática y militar del periodo.
Durante esta misma época, el reino vecino de Silla (신라) desarrolló el cuerpo de los Hwarang (화랑), jóvenes nobles que combinaban formación militar, estudio literario y código ético. La asociación entre Hwarang y Taekwondo se ha exagerado con frecuencia, pero su influencia simbólica en la generación que fundó el Taekwondo moderno es innegable: el Tul Hwa-Rang del estilo ITF lleva ese nombre por una razón.
02Subak: el combate de la corte y el cuartel
El Subak (수박, 手搏), que se traduce aproximadamente como "golpear con la mano", aparece mencionado en crónicas oficiales desde la dinastía Goryeo (918 a 1392). Era a la vez un método de entrenamiento militar, un espectáculo cortesano y una práctica popular en festivales. El rey Uijong (siglo XII) lo promovió como ejercicio para sus guardias, y existen registros de torneos donde el desempeño en Subak abría puertas en la carrera militar.
Con la llegada de la dinastía Joseon (1392 a 1897), el confucianismo desplazó a las artes marciales del centro de la vida estatal. El Subak no desapareció, pero perdió prestigio cortesano y migró hacia los márgenes: ferias, fiestas, juegos comunales. El gran documento que rescata esta tradición es el Muyedobotongji (무예도보통지), manual militar ilustrado publicado en 1790 por orden del rey Jeongjo. Compila técnicas de combate con armas y sin ellas, y constituye la fuente histórica más detallada sobre las artes marciales coreanas premodernas.
El Muyedobotongji no es el origen del Taekwondo, pero es la prueba escrita de que Corea tenía un corpus técnico propio y sistematizado más de un siglo antes de la ocupación japonesa.
03Taekkyeon: el juego que se volvió patrimonio
Si el Subak es el ancestro militar, el Taekkyeon es el ancestro popular. Documentado desde finales de Joseon, se practicaba sobre todo en la región de Seúl como una forma de combate ritualizado durante festividades como Dano. Sus rasgos distintivos siguen siendo reconocibles: trabajo de piernas ondulante llamado Pumbalbgi (품밟기), patadas circulares, barridos, proyecciones y un ritmo que recuerda más a una danza que a un intercambio de golpes.
La ocupación japonesa de Corea entre 1910 y 1945 estuvo a punto de extinguirlo. Las autoridades coloniales prohibieron muchas prácticas culturales coreanas, y el Taekkyeon quedó reducido a un puñado de maestros que lo transmitieron casi clandestinamente. Song Deok-ki (송덕기), nacido en 1893, fue la figura puente que conservó la técnica hasta la segunda mitad del siglo XX y la enseñó a la generación que lograría su reconocimiento institucional.
En 1983 el gobierno surcoreano declaró al Taekkyeon Bien Cultural Inmaterial Importante número 76. El paso definitivo llegó en noviembre de 2011, cuando la UNESCO lo inscribió en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, convirtiéndolo en el primer arte marcial del mundo en recibir esa distinción.
04Lo que la ocupación japonesa cambió para siempre
Ningún relato honesto sobre la historia del Taekwondo puede saltarse el periodo colonial. Entre 1910 y 1945, las prácticas marciales coreanas fueron suprimidas o desplazadas por disciplinas japonesas: Karate, Judo y Kendo se enseñaban en escuelas y academias militares. Muchos de los futuros fundadores del Taekwondo aprendieron Karate Shotokan durante esos años, ya fuera en Japón o en Corea.
Este hecho ha generado un debate técnico e identitario que persiste. ¿Cuánto del Taekwondo de los años cincuenta era continuidad del Taekkyeon y cuánto era Karate reorganizado bajo nombre coreano? La respuesta honesta es que ambas corrientes coexisten. Las formas iniciales de varios Kwan (관) tenían estructura claramente karateka, mientras que el énfasis en patadas altas, giratorias y de gran amplitud responde mejor al genio técnico del Taekkyeon que al del Karate.
La liberación de 1945 abrió la ventana para reconstruir una identidad marcial nacional. Entre 1945 y 1955 surgieron los nueve Kwan originales (Chung Do Kwan, Moo Duk Kwan, Song Moo Kwan, entre otros) cada uno con su mezcla particular de influencias. La unificación bajo el nombre Taekwondo fue un proyecto político tanto como técnico.
05El puente hacia 1955
El término Taekwondo (태권도) se eligió por una mezcla de razones fonéticas, simbólicas y políticas. Sonaba próximo a Taekkyeon, lo que reforzaba la narrativa de continuidad con una tradición coreana auténtica. Significaba literalmente "camino del pie y el puño", una descripción técnica directa. Y, no menor, permitía superar las rivalidades entre Kwan que se identificaban con nombres distintos.
La fundación de la ITF en 1966 por Choi Hong Hi y la creación posterior de la WT en 1973 abrirían capítulos separados. Pero el punto crucial es que en 1955 no se inventó un arte marcial. Se rebautizó y reorganizó un campo de prácticas que ya cargaba con murales de Goguryeo, manuales de Joseon, festividades de Dano y maestros como Song Deok-ki.
Dato curioso: el carácter sino-coreano para "Tae" (跆) usado en Taekwondo es el mismo que aparece en Taekkyeon en algunas transliteraciones antiguas. La elección léxica fue todo menos casual.
06Por qué importa esta historia hoy
Reconocer los 1500 años previos a 1955 no resta legitimidad al Taekwondo moderno. Al contrario, lo coloca en una conversación más rica. Cuando un practicante entrena Poomsae o ejecuta una patada circular, está repitiendo gestos que pasaron por la corte de Goryeo, por las ferias de Joseon y por la resistencia cultural bajo ocupación.
El reconocimiento del Taekkyeon por la UNESCO en 2011 no fue un capricho diplomático. Fue la constatación de que Corea posee un linaje marcial diferenciado, vivo y documentable. El siguiente paso natural para cualquier lector interesado es estudiar los nueve Kwan originales y entender cómo cada uno aportó algo distinto al Taekwondo que hoy se practica en más de doscientos países.