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Atletas y maestros

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Cómo un especialista del bandal chagi convirtió a Irán en potencia del Taekwondo WT

Delinger Blanco5 de junio de 2026 5 min
옆 차기yeop chagiPatada lateral, técnica de pierna ejecutada con el canto del pie y el cuerpo de perfil, usada tanto en ataque como en contención de distancia.

Hablar de Hadi Saei en el taekwondo es hablar de un punto de inflexión para todo un país. Antes de él, Irán figuraba en los podios mundiales con cierta regularidad, pero nunca había tocado la cima olímpica en este deporte. Después de él, una generación entera de practicantes iraníes creció imitando su distancia, su timing y, sobre todo, su patada lateral. Este perfil repasa la carrera de hadi saei taekwondo en clave técnica, deportiva y simbólica: dos Juegos Olímpicos consecutivos coronados con oro, un estilo reconocible a primera vista y un retiro que abrió otra etapa, esta vez dirigencial.

01De Teherán a la élite mundial

Hadi Saei Bonehkohal nació en Teherán en 1976 y empezó a entrenar taekwondo siendo niño, en un país donde el deporte ya gozaba de respaldo federativo y una base amplia de practicantes. Su progresión por las categorías juveniles fue rápida, pero el salto al circuito sénior llegó a finales de los noventa, cuando empezó a aparecer en mundiales y Juegos Asiáticos como una amenaza constante en la categoría de menos de 68 kilos.

Su primer gran golpe en el escenario olímpico llegó en Sídney 2000, donde se colgó la medalla de bronce. Fue un resultado importante para Irán y para él, pero también una experiencia que, según ha contado en entrevistas posteriores, le dejó la sensación de que podía aspirar a más. El bronce funcionó como diagnóstico: la pegada estaba, faltaba afinar el control de distancia y la gestión de los últimos segundos del combate.

Entre Sídney y Atenas, Saei consolidó dos títulos mundiales WT y se asentó como referencia obligada en el peso ligero. Para entonces ya era evidente que su lectura del rival no se parecía a la de la mayoría de competidores de su división.

02Atenas 2004: el primer oro

Los Juegos de Atenas 2004 lo encontraron en plena madurez competitiva. Compitió en la categoría de menos de 68 kilos y avanzó por el cuadro con combates resueltos en buena parte por su capacidad para mantener al rival a su distancia. En la final venció al cubano Ángel Valodia Matos en un combate cerrado que se decidió por márgenes mínimos. Era el primer oro olímpico de Irán en taekwondo.

Lo interesante de aquella final no fue solo el resultado, sino la manera. Saei renunció a buscar el intercambio frontal y construyó su victoria desde la patada lateral, el bandal chagi anticipado y un trabajo de pie atrás que obligaba al cubano a entrar en una zona donde el iraní ya tenía el contraataque preparado. En una categoría donde primaba la velocidad de ida, él imponía la velocidad de respuesta.

El impacto en Irán fue inmediato. La televisión estatal repitió el combate durante días y las escuelas de taekwondo registraron una ola de inscripciones que en algunos clubes de Teherán llegó a duplicar la matrícula del año anterior.

03Beijing 2008: la consagración

Cuatro años después llegó la prueba definitiva. Para Beijing 2008, Saei subió a la categoría de menos de 80 kilos, un salto considerable que muchos analistas vieron con escepticismo. La lógica decía que perdería la ventaja de velocidad que tenía en 68 kilos sin ganar suficiente potencia para imponerse a rivales más corpulentos.

La realidad fue otra. Saei adaptó su juego: mantuvo la patada lateral como herramienta de contención, pero añadió más trabajo de pierna trasera y un uso más frecuente del dolyo chagi alto para puntuar a la cabeza, donde el nuevo reglamento empezaba a premiar mejor el riesgo. En la final venció al dominicano Mark López y se convirtió en el primer atleta iraní, en cualquier deporte, en ganar dos oros olímpicos consecutivos.

Ese segundo oro lo colocó en una conversación distinta. Ya no se trataba solo del mejor taekwondista iraní de la historia, sino de uno de los nombres más influyentes del kyorugi mundial de la década.

04La patada lateral como firma

Si hay un gesto técnico que se asocia a Hadi Saei es el yeop chagi (옆 차기), la patada lateral usada no como golpe de exhibición sino como herramienta táctica permanente. En su juego cumplía varias funciones a la vez.

  • Marcaba distancia: el rival no podía entrar sin pagar el peaje del impacto en el peto.
  • Servía de finta: amagar la lateral abría la puerta para el bandal chagi por dentro.
  • Funcionaba como contraataque: leía la entrada del oponente y la frenaba en seco.

En una época en la que el reglamento WT premiaba cada vez más las patadas circulares y al rostro, mantener la lateral como eje del estilo era una decisión a contracorriente. Saei demostró que, bien ejecutada, seguía siendo rentable incluso en finales olímpicas.

"La patada lateral no es la más vistosa, pero te enseña a leer al rival antes que él te lea a ti", resumió en una entrevista posterior a su retiro.

05Retiro y vida después del tatami

Saei anunció su retiro competitivo poco después de Beijing 2008. A diferencia de otros campeones que estiran la carrera hasta el desgaste, eligió cerrar en lo más alto. La decisión coincidió con su entrada en la estructura dirigencial del taekwondo iraní, primero como vicepresidente de la federación nacional y más tarde como presidente, cargo desde el cual impulsó la profesionalización del cuerpo técnico y la inversión en categorías formativas.

También participó en proyectos de la World Taekwondo a nivel internacional y mantuvo presencia en seminarios técnicos donde el bandal chagi y el yeop chagi siguen siendo los temas que más le piden los entrenadores jóvenes. Su nombre aparece de forma recurrente en listas de los mejores taekwondistas WT de todos los tiempos, junto a figuras como Steven López o Hwang Kyung-seon.

Dato curioso: Saei es uno de los pocos campeones olímpicos de taekwondo que ganó sus dos oros en categorías de peso distintas, un detalle que en el kyorugi moderno resulta cada vez más raro por la especialización física de los atletas.

06Qué deja para el practicante actual

La carrera de hadi saei taekwondo no se entiende solo por el medallero. Lo que dejó es una manera de competir: paciencia, lectura, economía de movimiento y confianza absoluta en una técnica base trabajada hasta el automatismo. En un deporte que tiende a la espectacularidad, su ejemplo recuerda que las finales se ganan con decisiones pequeñas repetidas mil veces en el entrenamiento.

Para quien quiera profundizar, el siguiente paso lógico es estudiar la evolución del reglamento WT entre Sídney 2000 y Beijing 2008 y cómo condicionó el estilo de los grandes campeones de esa generación. Ahí se entiende por qué la patada lateral de Saei fue, además de elegante, profundamente inteligente.

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